lunes, 25 de junio de 2012

Proposiciones de Año Nuevo a finales de Junio

Intentando no hacer de mi debilidad un punto flaco donde se me impida crecer, aprender, madurar, fortalecerme, compartir...

Con un dialecto interior protagonizado por el miedo y la esperanza, me voy defendiendo para no hundirme del todo, para darme cuenta de la realidad del mundo, quitándole importancia a mi situación particular. Para poder luchar al unísono con los que, como yo, creemos en la justicia social. Sacarle partido a cualquier herramienta que nos sirva para cambiar las cosas a mejor, saliendo todos beneficiados.

Dejar de mirarme el ombligo, creyendo de mis penas la mayor de las penalidades, para quitarme la tontería casi de golpe, y dejar de perder el tiempo en historias pasadas, o en circunstancias personales que me traban el crecimiento.

No es que esté firmando un contrato a fuego en el que no pueda volver a cometer errores. Como la intención de este blog es "pensar en voz alta", es lo que hago. Un amago de terapia en el que creerme más mis propósitos si los veo por escrito.

Son muchas las causas por las que más o menos estoy concienciada, así que intentaré profundizar más en ellas, para no estar de paso, y quedarme en un simple vistazo rápido en las informaciones que van llegando de aquellos que hacen campaña de sensibilización. Ni conformarme, por pura comodidad e inercia, con las críticas en base de humor que circulan por la red. Aprender de aquellos que con la experiencia han sabido el cómo, el dónde y el por qué de todas aquellas problemáticas que hacen de la existencia en muchos rincones del mundo una tarea difícil.

Así que, nada, vaciando la mochila de estorbos, intentando tirar pa´lante, y aprovechar las "sorpresas que te da la vida" para aferrarme más a lo que soy, a lo que estoy convencida. Ya que parece que a base de golpes podemos aprendemos a vivir.


miércoles, 20 de junio de 2012

El consumo te consume




Una inquietud que siempre he tenido ahí, pero que se aflora aún más, cuando casi sin remedio me veo atrapada frente al televisor, después de mucho tiempo sin tenerlo enfrente y sobre todo encendido. Y no es más que la publicidad y cualquier otra COSA que pretenda sacar tajada económica creando necesidades y deseos superfluos que realmente no nos solucionan la existencia, ni nos hacen más felices, ni mucho menos nos integran en la sociedad, por mucho que así nos intenten hacer creer.

Y ahora, en los tiempos que corren, mi rabia se enciende aún más cuando coincido con anuncios que cada vez me dejan más desconcertada, conociendo la realidad como la conozco, sin poder llegar a entender del todo el por qué, (como muchas otras cosas). Y es que, ¿cómo es posible que exista el hambre, la guerra, el racismo, la exclusión, la indiferencia, la frialdad, la intolerancia, etc., y al mismo tiempo, como en una linea paralela, todo lo demás: el consumo desenfrenado, las decisiones políticas de gobiernos "democráticos" sin tener en cuenta para nada el bienestar del país, las manipulaciones mediáticas, las farsas y encubrimientos sobre los hechos y las razones por las que un pueblo llega a dar el paso hacia una revolución, los recortes en derechos sociales y laborales, en sanidad y en educación, los desahucios a familias que, o no cobran el sueldo que les corresponde a pesar de tener trabajo, o simplemente, carecen de él? 

Bah, en serio, que en mi mente "inocente" no termina de cuajarle. Aquí algo falla, y poniendo la mano en el fuego, apuntaría a la conciencia colectiva. Ha pasado poco más de un año desde que en nuestro país se puso en marcha el despertar de los despertares. Y menos mal, porque gracias a estos movimientos, huelgas y manifestaciones, hemos sacado a la calle poco a poco a gente que hasta ahora no se replanteaba en serio su presente, ni su futuro. Aunque aún queda mucho por hacer para lograr ser una masa gigante y heterogénea con un objetivo en común. Ya que todavía sufrimos la indiferencia y el espíritu consumista de unos cuantos, para que nos cueste derrocar este sistema incoherente. Pero que no nos frenen sus bolsas repletas de objetos, ni sus estéticas relucientes, ni sus miradas indiferentes, ni sus prejuicios que sepultan nuestras ideas...

Y cierro con una frase que se ha escuchado y leído millones de veces por ahí, pero que le da todo el sentido a esto que he escrito ahora: "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita".

domingo, 17 de junio de 2012

Venga, que arrancamos.


Tengo una especie de amigo que, sin saberlo, ni él ni yo, me ha ayudado a abrirme al mundo con lo que tengo, con lo que soy, sin pudor. Ya que, visto lo visto, aquí parece que la mayoría se atreven a compartir lo suyo, y yo no sé muy bien por qué, me quedaba al margen observando lo de los demás sin aportar mi granito de arena. Admirando, como no, lo de aquellos que lograron llamar mi atención, copiando y pegando (que no plagiando), todo aquello que caía en mis manos, y que de alguna manera me hacían sentir parte de algo. Pero sólo desde la superficie, like a observant.

Y ahora de repente, que me ha dado por ahí, pretendo practicar. No por nada en especial, sino para empezar a disfrutar haciendo las cosas que me gustan, sin pereza ni vergüenza. Y ya está.

Hoy empieza todo. En esta línea del tiempo que parte de este momento, pudiendo durar unas horas, o sin saber hasta cuándo.

Y sin más explicaciones, empiezo con lo mío, ¿por qué si no soy yo, quién sino?